martes, 24 de julio de 2012

¿nos salimos del euro?

Cuando entramos en Europa, yo estaba encantada porque, sinceramente, pensaba que cuánto más grandes seamos, mejor podremos bandearnos. Así que cuando se creó el euro, me pareció que era un paso más. Incluso estuve a favor de la Constitución Europea.

Pero, por lo visto, yo era una ilusa: yo creía, que cuando viniera una crisis, sería más fácil hacerle frente. Con lo que no contaba era con la avaricia desmedida de los banqueros y los especuladores. De todos, no sólo de los españoles, de este país de pandereta y picaresca. Se ha demostrado, que no sólo los banqueros y los políticos (y por lo visto, hasta los jueces) españoles se dejan envolver en el "todo vale", protegidos por la impunidad que les arropa. A todos. En todo el mundo mundial.

Si hasta los japoneses, con su honor proverbial, dieron lugar a Fukusima por intereses encontrados nada honorables.

Claro, que aquí, hasta hay quien se atreve a decir que el Código Penal está obsoleto y que los delitos de malversación no deberían conllevar penas de cárcel. Si de todos modos da igual, los delitos de malversación en la práctica, no conllevan penas de cárcel, porque no se investigan. Que dice MA Fernández Ordoñez que buscar responsables en Bankia es contraproducente. Que debe tener razón, porque parece que le van a hacer caso.

El caso es, que desde que entramos en la crisis, se ha visto que estar en Europa no nos ayuda, si no más bien al contrario: Nos están exigiendo unos recortes que cada vez nos hunden más. Cuánto más recortamos, cuánto más obedecemos, más sube la prima, más sube el interés, más baja el Ibex, más nos hundimos en la miseria.

Así que, en mi humilde opinión, cuánto antes salgamos de Europa, mejor.

Pero, como sigo siendo una ilusa, lo que realmente me gustaría es seguir en Europa y quitar de una vez este Gobierno que nos exprime y que lo único que está consiguiendo con tanto recorte es que arda toda España.

Así que yo también quiero un Referendum, pero no para ver si salimos o no del Euro, si no para ratificar o no a este Gobierno. Claro, que si la alternativa es Rubalcaba....

domingo, 1 de julio de 2012

La fuerza del viento

Traigo la fuerza del viento en mis manos.

El viento se enreda en mi pelo
y empuja este corazón hambriento:

hambriento de vida,
hambriento de brazos que abracen mis sueños

El viento de otoño me empuja.

El viento de otoño me eleva,
me trae recuerdos de los amores primeros

Deja que el viento me envuelva.

Escucha el lamento del viento
arrastrando los bártulos viejos
como arrastra las hojas caídas
arremolinándolas en el centro.

Así limpia el viento mi alma.

Así empuja

en mis manos

el viento

miércoles, 27 de junio de 2012

Adolescentes

Hoy he tenido una charla con mi quinceañero preferido.

Inconscientemente, he seguido el método que indicaban los expertos cuando mis hijos eran chicos: ponerme físicamente a su altura. Afortunadamente, él estaba sentado en el suelo, porque si hubiera estado de pie me habría tenido que subir a un taburete y habría sido un poco incómodo. Pero, allí, sentados los dos en el suelo de su habitación, la charla ha tenido muy buen rollito.

Y eso que empezó muy mal. Él se queja de que su hermana doceañera está muy mimada. Claro, que la susodicha doceañera se queja de que el quinceañero es "el niño bueno al que se perdona todo". Vamos, que esto a mí me deja claro que ambos se equivocan, pero a ver cómo se lo explico a ellos.

Afortunadamente, cuando las hormonas les permiten razonar, ambos son muy razonables. Lo malo es, que tienen los dos las hormonas en plena efervescencia, con lo cual, los ratitos razonables son escasos. Si a esto le añadimos la espada de Damócles que pesa sobre mi cabeza con la forma de la puñetera frasecita "me voy a vivir con mi padre", la cosa se complica mucho.

El "me habéis amargado la vida con lo del divorcio" añadido a las frases habituales de un adolescente: "soy el único al que no le dejan", "todos tienen más paga que yo"...  me hace sentir que esto de ser madre me viene muy grande. No sé cómo lo habrán hecho el resto de las madres de adolescentes del mundo, pero yo sé que yo lo estoy haciendo fatal.

sábado, 16 de junio de 2012

El misterio de las fundas de sofá

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Mi sofá lleva años pidiendo que lo renueve, pero como soy pobre, no tengo dinero para comprar otro, así que un día, según hacía la compra en pryca, ví unas fundas estupendas (sobre todo en el precio), estuve un buen rato estudiándolas, tamaños, colores,... tuve varias en la mano y al final me decanté por la roja.

Era estupenda: elástica, se adaptaba perfectamente, suave,... lo malo, es que era barata, y le habrás oído mil veces a tu madre, que lo barato sale caro, así que pronto empezó a descoserse-romperse por las costuras. Supongo que el hecho de tener dos adolescentes en casa, que nunca jamás se sientan en el sofá, siempre se lanzan en plancha, habrá ayudado un poco.

El hecho es que, como la funda me gustaba, y el precio merecía la pena, fui a buscar otra, para tener de quita y pon (de quita la vieja cuando vienen visitas y pon la nueva). Esta vez, elegí una de color naranja. Mira que bien, renuevo el salón cada semana por muy poquitos euros.

Lo malo fue, que al poco tiempo, estaban las dos fundas igual de viejas, así que fui a buscar una tercera. Y ahí comenzó el misterio.

La primera vez que las ví, os juro que había de todos los colores imaginables, incluídas unas marrón color mierda, que son estupendas para disimular la idem, pero que a mí me parecieron feísimas. Pues bien, desde entonces (y debe de ir ya para dos años), las únicas fundas que hay son las marrones. Que es que hago allí la compra casi todas las semanas, y que miro las fundas cada vez que me acuerdo, pues nada, sólo marrones. Ahí, en su estante, quietecitas, perfectamente colocaditas,... esperando a que algún desesperad@  que necesite urgentemente una funda, coja una de ellas. Que me entran ganas de marcarlas, a ver si son siempre las mismas y lo que pasa es que no han vendido ni una desde entonces.

Por eso, me pregunto yo esta manía monocromática ¿será por que se les ha acabado el tinte y no pueden comprar más? ¿será capricho del diseñador que querrá todos los salones de España igual de feos? ¿será otro de los recortes de la Merkel?

Si las fundas que se vendieron como churros fueron las de colorines, y las que no se venden ni pa'trás son las marrones, ¿es que el gerente de esa empresa no quiere fabricar fundas de colores porque lo que quiere no es ganar dinero con ellas, si no que no tengamos más remedio que comprar lo que a él le de la gana? ....hala, esta última frase me ha sonado como lo de las "preferentes". A ver si va a ser cosa de Bankia...
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jueves, 14 de junio de 2012

Estereotipos

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Hace unos años, era habitual escuchar a un conductor la típica frase "mujer tenías que ser". Y, claro, automáticamente se le ponía verde.

El resultado, es que ellos cada vez tienen más cuidado con no repetir cansinamente esos estereotipos absurdos. Ahora somos nosotras, las que repetimos cansinamente, las mismas bobadas sobre ellos: que si son todos iguales, que si sólo tienen una neurona y la tienen en su órgano genital...

Un día hice un comentario en casa sobre lo de que los hombres no pueden hacer dos cosas a la vez, y mi hijo, que tendría entonces unos trece años, me miró extrañado y me dijo "yo SÍ puedo".

Parece que se ha dado la vuelta a la tortilla, y que ahora somos nosotras las que abusamos de los estereotipos; tal vez sea la revancha por tantos siglos oyendo tantas tonterías (y las que nos quedan), pero yo creo, que ya es hora de que dejemos, unos y otras, de hacer chistes fáciles y comentarios fuera de tono, que no sólo no son síntoma de buen humor, y mucho menos de inteligencia, si no que hace que se enquisten comportamientos absurdos que no se corresponden con una sociedad del siglo XXI.
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viernes, 1 de junio de 2012

Yo estudié en la pública

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Y me fue bien. Por eso quería que mis hijos fueran a la pública, pero mi ex, quería privada, así que no me quedó otra.

Eso sí, privada concertada, o sea, pagada con los impuestos de todos; yo no sé por qué a la hora de recortar se nos olvida que por ahí se nos va una buena parte del dinero (demasiada diría yo).

Bueno, pues en cuanto pude saqué a los niños de allí, porque aquello no me parecía ni medio bien.

Los profesores, eran más o menos como en todos los sitios: unos mejores, otros peores, unos vocacionales, otros porque no encontraron un trabajo mejor... pero eso sí, si el profesor es malo te lo comes con patatas, porque a ver quién es el guapo que se atreve a protestar, mira que si los demás profesores van a coger manía a mi hijito...

El día que dije basta, fue uno en que había un grupo de madres despotricando de varias cosas, y una de ellas, ya no recuerdo cual, me parecía realmente importante, así que me ofrecí a apoyar: yo no podía liderar la protesta porque mi hijo todavía era muy pequeño y aún no le afectaba, pero a mí me interesaba que cuando llegara a la edad en cuestión, ese problema estuviera resuelto. Llevaríamos por lo menos media hora con el tema, más el tiempo que llevaran ellas antes de que llegara yo, bueno, pues fue decir yo: "vamos a hablar con la directora" y cambiarse el tema de conversación automáticamente.

Me pareció de una hipocresía absoluta. Pero lo que peor me pareció es que cuando mi hijo llegara a la edad de marras, yo haría lo mismo con tal de que el resto de los profesores no le cogieran manía.

Así que cogí a los niños y me los llevé a un lugar donde pudiéramos ser libres, antes de que me cambiaran los valores y las convicciones y hasta la manera de hacer las cosas.
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miércoles, 30 de mayo de 2012

Bankia ya va por los 23

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Y creciendo.

Y yo, que soy pacifista de nacimiento, que cuando hay una mosca en casa, por no matarla, abro la ventana para que se salga... no hago más que pensar en la toma de la Bastilla.
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